Escritos de Arasmil Cartas para Arasmil

sábado, septiembre 30, 2006

XIII. Completitud

Sé que soy grande y bueno, aunque a veces no lo reconozca. Sé que formo parte de algo espacial.

Lo malo de saberlo es que también me doy cuenta de que me falta la mitad. Mi cuerpo no está completo sin tí. Mi alma no está completa sin tí.

Me falta la mitad de mi cuerpo. Me falta la mitad de mi alma.

No renunciaría a saber que me falta la mitad para ser feliz en la ignorancia. El placer y el honor de pertenecer a algo más merece todos los sufrimientos de nuestras vidas.

Cada noche duermo deseando que nos completemos mútuamente.

A menudo sufro por sentirme incompleto hasta el punto de sentirme vacío, sin vida. No es esa la manera correcta de vivir. Debo demostrar que soy la mitad de algo muy bueno y que deseo y lucho para formar ese círculo perfecto en el que dejará de haber mitades para haber un eterno ser de amor.

Lo que quiero decir es... ¡deseo tanto estar a tu lado Arasmil!
¡Te amo Arasmil!

jueves, septiembre 14, 2006

XII. Indispensable

A veces hemos definido lo que sentimos como algo más. A veces yo puedo intentar transportar al mundo de las palabras ese sentimiento que llamamos algo más. Cuando lo intento surgen cosas más o menos bonitas, definidas o concretas. Aunque no consigo expresar de una manera global nuestro algo más sí creo que se llega captar parte de él.

Estaba en mi cama sin poder dormir. Me atormentaba a mí mismo por no poder estar a tu lado. Entonces supe transformar en palabras una pequeña parte de nuestro hermoso algo más. En ese momento me dí cuenta de que yo deseo ser una parte indispensable e indivisible de tí. Sufría. Yo no estaba a tu lado en ese momento... así que no soy indisivible de tí. Tú sigues viviendo allí, tan lejos, así que no soy indispensable para tí.

Sin embargo, a pesar de que es doloroso, estaba con la razón: sin mí te sientes vacía. Me necesitas. Como yo te necesito a tí. De igual modo que para mí eres indispensable e indivisible, porque sin tí no puedo vivir.

Al dividirnos sufrimos. Al dividirnos vivimos. Al vivir nos unimos.

Eso estamos intentando ahora. Eso lograremos. Ambos sentimos ser parte indispensable e indivisible el uno del otro. Lo sentimos de manera contínua mediante grandes sentimientos o los más pequeños e insignificantes detalles. O quizás no tan insignificantes.

Quiero ser parte indispensable e indivisible de tí.
Quiero que seas parte indispensable e indivisible de mí.
Somos parte indispensable e indivisible de algo más.

Google
 
Web escritos-de-arasmil.blogspot.com